viernes, 31 de diciembre de 2010

Fin de año

Último día de año, en  casa comiendo pizza y sin planes de salir. El flaco sale a las 2:00 am de trabajar, lo que me hace imposible que la pasemos juntos. Sin embargo le exigiré que mañana me venga a ver, a mi casa. Que me invite sanguchito de pollo con crema de palta y jugo de fresa. Que vayamos caminando por las calles hasta, sin que lo sepa, llegar a la puerta de mi casa por primera vez juntos. Se lo exijo!

Finalmente espero, hoy 31 de diciembre a las 9:00 pm mi pizza fullmeat extreme y la hawaiian chick, las alitas con salsa BBQ, los breadsticks y la gaseosa. Espero que sean las 12 en punto para abrazar, por segunda y última vez en el año, a mi hermano y a mi madre. Mi familia no es muy cariñosa, pero sabemos que nos queremos, aunque no lo digamos a cada segundo. Luego llamaré al flaco y le diré que lo amo, y luego a Alonso, para decirle que es uno de mis mejores amigos. Luego, a Koko, para decirle cuanto lo quiero. Finalmente, enviaré un mensaje a todos esas personas especiales que me acompañaron a lo largo de este año que, a pesar de no haber sido el mejor, ha sido uno de los mas felices gracias a ellos.

Logros del año:
- Encontrar  a la persona con la que creo-espero pasar muchos años de mi vida.
- Conservar a algunos amigos y desechar a los que no lo son en realidad.
- Aprobar todos los cursos.
- Bajar 5 kg (una miseria, pero me alegra)
- Hacer mi primer corto.
- Aprobar Producción de TV, semiótica, análisis del mensaje, producción de radio y todos los otros 16 cursos que he llevado. Y no haber estudiado casi nada para lograr eso.
- Conseguir mi vestidito negro, los pantys de flores y las botas.
- Abrir mis dos blogs, Inesperando y Esto no es moda (denle click!)
- Conocer personas que valen millones.
- Salvar a mi pequeña perrita, adoptar a mi pequeña gatita y regalar a sus pequeños gatitos hijos.

Y ustedes, ¿Qué lograron? y más importante aún, ¿Qué piensan lograr? Eso lo pongo mañana.

Feliz año nuevo a todos. Cuiden sus hígados, tomen pura chela.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Maté a mi mamá

Después de una tarde de mucho amor con el novio, me acompaña a tomar mi bus. Viajo en bus porque vivo tan lejos que un taxi por lo menos me cobra 30 soles. Pago medio siempre. El pasaje normalmente es 2 soles y 1.20  universitario. Sólo para que quede claro. 

Veo el bus (ROMA I placa UW - 1062) venir, está llenísimo, pero era tarde y debía llegar antes de las 10 pm a casa. Subo y todo ok. Me quedo colgada de la puerta, junto al cobrador. Cuando me cobra pasaje, como es usual, muestro mi carnet y le digo "medio" dándole al mismo tiempo el pasaje exacto, para no arriesgarme a que no me de vuelto. Inmediatamente la cara del pequeño desperdicio de hospital cambió, estiró su mano y me dijo "No pues amiguita, por 1.20 no vas a viajar de Lima a Callao, no seas pues, dame 2 soles aunque sea". ¿Aunque sea? ¡Aunque sea! ¡No me jodas oye subnormal! ¿Siquiera sabes lo que significa "aunque sea"?

Entre en ira y, como es usual, no le recibí mi pasaje de vuelta y dije "No me bajaré, si quieres bajarme, que un policía lo decida". Ese trozo de carne sin vida que estaba ahí comenzó a golpear el bus, le pidió al chofer que pare y me presionaba para bajar. ¡Bájate pe'! ¡Bájate si no quieres pagar!. En respuesta obtuvo un "Bájame pues huevón, a ver si puedes. Pero ponme un dedo encima y vas a ver lo que te pasa". El cobrador, sudando por su rabia contenida bajo del bus, aún detenido y me dijo, haciendo un ademán de tomarme del brazo "Bájate pe' conchatumadre". Y aún maldice el momento miserable de su vida en el que tomó esa decisión. 

Grité con toda mi fuerza, me vi sumida en un estado de histeria. No me controlaba, mi pierna temblaba sola y solo atinaba a gritar y golpear el carro con mi mano. "¡Qué chucha me mentas la madre oye mal parido de mierda! ¡La puta que te parió huevonazo! ¡La puta que te parió a tí! ¡Qué mierda te metes con la memoria de mi madre! Y lo repetí varias veces. Sí, señores, señoras y eyaculaciones erradas que leen mi blog. Maté a mi madre. Porque ella esta vivita en mi casa, y yo hablo de ella como si estuviera en el cementerio mas solitario y yo, pobre de mí, pasaría el año nuevo recordando momentos felices de mi infancia. Y mi rostro demente era similar a este:



Me cambié el anillo de mano (normalmente lo uso en la izquierda, pero en la derecha sirve para un buen golpe), maldije el momento en el que me puse zapatos de tela y no podía patear bien e inicié el escándalo más grande de mi vida. Grité todo el arsenal de vocabulario que Ventanilla y una madre chalaca me pudo enseñar y que mi buen causita Koko me enseño a aplicar. Recordé a su madre, a su abuela, a su perro, a su hermana y dude de su sexualidad y del tamaño de su miembro (dígase "anda a buscar a tu marido y responder a "soy bien hombrecito, si quieres te enseño" - "No gracias, no me gusta ver miserias"). La gente del bus tenía diversas reacciones; algunos temían y solo observaban hacia las ventanas, otros decían "Ay ya cállate y bájate si no quieres pagar pues" y algunos pocos valientes me ayudaban. Una señora me dijo que lo marque para que lo busque con mis amigos y lo maten a golpes. Otra me dijo que lo denuncie a la empresa. 

Finalmente, el cobrador se cansó y se rindió. Con un "ya, ya" y luego decirme "Señorita, por favor pase al fondo", al que yo le dije "Ahora sí señorita no? Maricón de mierda" se vio terminada la bronca del año. Como para salir en los noticieros. Una de las señoras que me defendió dijo no tener pasaje, que le habían robado. Yo, sospechando que era mentira pero para no quedar como misia, le dí dos soles. Conseguí asiento y me quede dormida, pensando en que si me hubieran ayudado igual si no hubiera matado a mi mamá y hubiera sido una señorita correcta, con modales y con miedo a los cobradores. Lo dudo. 

Ahora, con más ganas, pagare medio.

PD: Repito, la unidad era una ROMA I (Ruta San Juan del Lurigancho - Ventanilla) con placa UW - 1062. A los que deseen denunciarla, como un favor personal, sientanse en la libertad de tomar mi caso, dramatizarlo y personalizarlo a su gusto. El detalle es ver al vestigio de pene en la calle. 

Saludos, beban y manejen al mismo tiempo, así ganaré mi apuesta de 15 muertos este viernes-sábado. Feliz año nuevo.

martes, 28 de diciembre de 2010

Perdida

Hoy tuve que ir a lo que yo considero el culo del mundo desde mi perspectiva. Cerca a la universidad Cayetano Heredia, la gente es extraña y no entiendo por qué. Debía entregar un recibo para que le hagan una pequeña devolución a mi hermano en la Clinica Veterinaria de la universidad antes mencionada. 

Comencemos porque me levantaron a las 10 am sabiendo que me había ido a dormir a las 4 am, meditando sobre qué carajos le pasa a mi relación con el flaco, por qué ya no hablamos como antes y un montón de sandeces que no vale la pena mencionar porque todo ya encontró su respuesta. Dormir 6 horas en vacaciones es ofensivo y que te despierten tus perros ladrando como si se cayera el techo, aún peor. 

- ¡Levántate ya! Recuerda que tienes que ir a dejar el recibo. 
- Ya mami.(Pensando) Putamadre, si no me fueran a dar cincuenta soles por llevarlo volvería a dormir y los odiaría.

Y levantarse, el café de la mañanita, la mirada de desapruebo de mi madrugadora madre y yo, sin sostén y despeinada, con el maquillaje corrido y comiendo una miserable galleta integral que sabe a cartón. Luego ducha, ropa, maquillaje y un largo etcétera de fabricación personal. Que aburrido, no quiero ir. ¡Tengo una idea!: E, puedes acompañarme? -¿A donde? - A dejar un documento cerca a la UNI. - No puedo, saldré hoy. Pero..¡No hubo un mejor floro que el más típico!. En fin, antes de irme lo que me temía.

- Mila, llama a la señora Magda
- ¿No puedes llamar tú?
- No, llama. 

Y me da el teléfono con el número ya marcado y timbrando. En ese momento juro que hubiera querido huir, sin embargo, Buda, Dios, Alá y Seaman se apiadaron de mí, haciendo que la anciana Magda no conteste. En el bus, cantantes, en el aeropuerto, un chofer idiota que me habla en inglés como si tuviera pinta de turista. Huevonazo. En el taxi, un hombre conversador que me aterrorizó. Llegué, deje el documento del mal y salí. El gran detalle era cómo volver a mi casa. Por la ridícula conversación del taxista, no tenía idea de para donde caminar, dónde tomar mi bus ni nada. Absoutamente nada. 

Comencé a caminar, sin rumbo, habré hecho un kilómetro aproximadamente en vano. Finalmente me atreví a preguntar: Señor, disculpe, ¿dónde queda la panamericana? - Mamita, es esa avenida de allá. No eres de Lima, ¿No?. Carajo, estoy más perdida que un chanchito de tierra en mi sala. No me importa, tomaré mi carro hasta Tomas Valle y luego caminaré hasta el Aeropuerto, donde tomaré mi carro hacia casa, ahí habrá, comida, techo, viento, sillones y televisión. Y efectivamente, tomo mi carro hacia Tomás Valle pero éste se detuvo en San German y me dejo ahí, varada, como si supiera en que dirección caminar.

Anduve unas cinco o seis cuadras maldiciendo al cobrador, al chofer y a las señoras que me dijeron que ese carro sí me llevaba. Si pudiera colocar en una escala cuánto odio a las personas que me obligaron a quemarme bajo el sol del medio día sería 10. Si algún día me da cancer a la piel los culparé a ellos pero por ahora debo concentrarme en llegar a casa. Taxi - 8 soles. ¡Tas bien huevón no!. Bus - no va. Taxi - 5 soles, vamos. Aeropuerto, combi, casa. 

Y cuando llego a casa, mi mamá me pregunta por qué me demoré tanto y me manda a comprar papel higiénico. Y mi hermano me dice que los 50 soles me los dará la otra semana. 

¡Qué los folle chiquito Flores!

Mejor sonreir: 

Soy una marica!

Pude haber sido la modelo para este hermoso diseño en toda la espalda. Cumpliría dos sueños al mismo tiempo, un tatuaje y un tatuaje oriental. Quedaría hermoso, lo sé, pero sería mi primer tatuaje, en toda la espalda. Me dio miedo.


En conclusión, ¡Soy una gran marica!


Gracias totales.

lunes, 27 de diciembre de 2010

No es una broma del dia de los inocentes.

A partir de hoy, y como terapia, he decidido volcar mis oh sagrados pensamientos en este blog. Quizás sea guardarme las cosas lo que me esté volviendo una persona amargada, apática y sarcástica con el mundo entero. Lo noté hoy, cuando, después de tres largas horas y una pelea con el flaco -amenaza incluida- logré entrar al banco a pagar mi celular. Veía cómo todos, pequeños corderos, reían al ver los típicos videos de bromas sin gracia en la pantalla hipnotizante del lugar. La cola, con cincuenta personas y yo, mirándolos con desprecio a todos. Me di cuenta que no era para tanto, que quizás ellos, como mayoría tenían razón. Que quizás me he convertido en una déspota, que no desea que nadie haga lo que ella considera incorrécto, ridículo o simplemente inútil.

Mientras escribo esto me doy cuenta que muchos adjetivos llevan tilde, lo que me recuerda cuánto odio a las personas que tienen mala ortografía. Creo que odio demasiado, o quizás solo abrí los ojos y tardo en adaptarme. Aún me asombra cuan poco ha evolucionado la especie humana y cuánto tiempo me hicieron creer que yo era la rara del grupo. Claro, yo, que no escribe "azhiii" ni tiene amigas mujeres de esas íntimas. La que no disfruta bailando pegadito, ni puede tomar vodka. La que considera que las putas tienen derechos y que odia a los niños trabajadores. Yo, la reencarnación de Teresa de Calcuta.

Ahora sólo me queda esperar que mi maldad se acabe, se vaya, me atropelle un camión de basura (como a Soraya, de María la del Barrio) o me caiga de un octavo piso directo a una caldera, como Rubí. Lo bueno de esperar eso es que puedo aprovechar aquí para escribir toda la maldad que fluye desde el fondo de mi putrefacto ser. Los invito entonces a observar una transformación un tanto bipolar, borderline, jodida, contradictoria y cansada de mi vida.

Y como dice mi causa Bedoya, hasta más vernos. (Y Evo sí es color caca, no se me pongan nacionalistas santurrones)